Bizcocho de limón

Dulce y esponjoso bizcocho hecho con yogur y ralladura de limón. Es muy fácil de hacer y el resultado ¡espectacular! Genial para los desayunos y meriendas.

Receta de bizcocho de limón

Ingredientes para preparar bizcocho de limón

  • 4 huevos
  • 1 yogur de limón
  • Ralladura de un limón
  • 120 gr. de azúcar
  • 150 gr. de harina
  • 10 gr. de levadura en polvo
  • Aceite de oliva

¿Cómo preparar bizcocho de limón?

  • En el mismo momento en el que nos pongamos a preparar la masa del bizcocho, vamos a encender el horno a 180ºC con calor arriba y abajo para que haya alcanzado la temperatura justo cuando tengamos lista la mezcla.
  • Ahora, separamos las yemas de las claras de los huevos, ponemos las primeras (las yemas) en un bol y con la ayuda de unas varillas eléctricas, batimos. A continuación, añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que se disuelva por completo y obtengamos una mezcla blanquecina y espumosa.
  • Tamizamos la harina y la levadura y las vamos añadiendo poco a poco y sin dejar de batir, al bol de las yemas y el azúcar.
  • Una vez esté todo bien integrado reservamos y en otro bol, batimos las claras de los huevos. No es necesario montarlas a punto de nieve, sólo queremos que espumen un poco.
  • Las añadimos a la masa, mezclamos y por último, agregamos el yogur y la ralladura de limón.
  • Removemos muy bien hasta crear una masa fluida y homogénea.
  • Vertemos la mezcla del bizcocho de limón en un recipiente que nos sirva de molde (preferiblemente desmoldable), apto para horno y cuyas paredes hayamos engrasado previamente con un poquito de aceite.
  • Metemos el molde en el horno ya caliente y cocinamos nuestro bizcocho de limón durante unos 45 minutos o hasta que al pincharlo con un cuchillo, éste salga limpio.
  • Retiramos, dejamos que repose un par de minutos, desmoldamos y dejamos enfriar por completo antes de servir.
  • Foto orientativa: Marta Gala
Nota del autor:

Este bizcocho queda esponjoso y se debe comer siempre frío. Si se quiere, se puede decorar con azúcar glas, con chocolate, frutos secos, mermelada, fideos de chocolate o de colores, etc.

Además, es genial como base de tartas, pues admite muy bien el corte (eso sí, deberás dejarlo reposar de un día para otro para que se asiente bien y no se desmigaje demasiado) y con un ligero almíbar y el relleno para tarta que más te guste (un frosting, una crema pastelera, chantilly, etc.) ¡estará para chuparse los dedos!